Es viernes. La luz entra por las grandes ventanas del mercado.
Pablo mira debajo de la mesa. Sol está con los pequeños.
—Rosa, Inés. Los tres están aquí.
Las dos mujeres se acercan.
Sol se sienta junto a los pequeños. Uno cierra los ojos. El otro toca la cuchara con una pata.
Clin, clin.
Inés se ríe.
—Me gusta. El pequeño quiere hacer música.
El paño rojo está debajo de los tres gatos. Sol pone la cabeza sobre el paño.
—Es una cama para los tres —dice Pablo.
Hay pequeños trozos de pan delante de la caja. Hay más junto a las otras cajas.
Pablo mira el pan. Después mira a Sol.
—Pan aquí. Pan allí. Y Sol duerme aquí.
El pequeño toca otra vez la cuchara.
Clin.
—Y esto no es para comer —dice Rosa.
—Es para jugar —dice Inés.
Pablo se ríe. Sol cierra los ojos.
—¿Dónde van a dormir ahora? —pregunta Inés.
Pablo mira a los tres gatos.
—En mi casa.
Rosa lo mira.
—¿Los tres?
—Sí. Los tres van a vivir conmigo.
Pablo cuenta con los dedos.
—Un chico, tres gatos y una casa pequeña.
—Muy pequeña —dice Rosa.
Pablo vuelve a contar. Ahora sonríe.
—Un chico, tres gatos y una casa pequeña. Me gusta.
—Voy a ayudar —dice Rosa.
Trae un paño blanco.
—Está limpio. Es para los gatos.
Inés llega con otra caja. Es grande y fuerte.
—Esta caja es para llevar los gatos a casa.
Preparan la caja lejos del pescado y del pan. Pablo pone el paño limpio dentro. Rosa pone el paño muy recto.
—¿Así? —pregunta Rosa.
—Así. Muy bien —dice Pablo.
Inés mira la caja.
—Una casa pequeña dentro de otra casa pequeña.
Pablo trae un plato con agua. Lo pone junto a la caja.
—Aquí está el agua.
Sol bebe. Un pequeño se acerca al plato.
—Despacio. Hay agua para todos —dice Pablo.
Pablo vende pescado. Rosa vende naranjas valencianas. Inés vende pan.
Pablo mira muchas veces hacia la mesa.
Los tres gatos duermen.
Al final del día, hay pocas personas en el mercado.
Pablo pone a los pequeños en la caja limpia. Sol se acerca. Mira dentro y entra junto a ellos.
—Vamos a casa —dice Pablo.
Rosa le da el plato para el agua.
—Para tu casa.
—Gracias. Muchas gracias a las dos.
—Aquí tienes amigos —dice Inés.
Pablo tiene pan en la mano. Sol levanta una pata hacia el pan.
Pablo mueve el pan lejos de Sol.
—No, señor. Este pan es para mí.
Hace una bola de papel. La pone junto a Sol.
—Esto es para jugar.
Sol toca la bola. Los pequeños miran.
Pablo mira su caja. El paño está recto. Los tres gatos están juntos.
Pablo sonríe.
—Uno, dos, tres. ¡Vamos a casa!