—Es mi perro —dice Rosa—. Vive conmigo.
El perro mueve la cola. Está junto a mis pies.
—¿Está contigo?
—Sí. Está en mi casa. Le gusta mi silla.
Rosa se ríe.
—Le gustan las puertas abiertas. Y las sillas de todos.
—Hay un papel sobre él en la entrada —digo.
—Su casa está aquí. Es mi perro.
Ahora estoy tranquila. El perro tiene casa.
Luis abre su puerta.
—¿De quién son tantas bolsas? —pregunta.
—Son mías. Las bolsas y el perro —dice Rosa.
Luis toma una bolsa.
—¿También hay un perro aquí?
—No. Hay tomates. ¡La bolsa no es una silla!
Nos reímos. Ayudo con las otras bolsas. Entramos en casa de Rosa.
El perro toma agua junto a la mesa.
Después vuelvo a mi casa. Miro mi silla. Está vacía.
No hay ruido en mi casa sin el perro.
Rosa sale y me mira.
—Sofía, el viernes vamos a cenar juntos. Aquí, conmigo.
—¿Luis también?
—Sí. Hay sitio para todos.
—Gracias. Me gusta comer con ustedes.
El viernes, en el café, limpio la mesa grande. Ana pone dos tazas junto a mí.
—¿Estás bien, Sofía?
—Sí. Hoy vamos a cenar en casa de Rosa.
Miro a Ana.
—¿Vienes? Hay sitio.
—Sí, gracias. Voy a llevar pan.
Al salir del trabajo, miro la entrada del metro. Ahora sé dónde está mi tren. Sé dónde voy a bajar.
En mi edificio, las puertas están abiertas. Hay ruido en casa de Rosa.
Bajo con mis dos tazas.
—Tengo dos —digo.
—Aquí hay más —dice Rosa—. Las puedes poner en la mesa.
En la mesa están los frijoles y las tortillas.
Las tortillas están calientes. Huelen muy bien.
—¡Qué rico! —digo.
—Vamos a cenar pronto —dice Rosa.
Luis llega con dos sillas. Mira una silla. Mira la otra.
—No hay perros. Muy bien.
El perro entra detrás de él.
—¡Ah, no! Esta silla es para Sofía.
Me siento. El perro me mira. Después se pone bajo mi silla.
Ana llega con pan de la panadería.
—Está caliente —dice.
Rosa pone el pan en la mesa.
—Ahora sí. Vamos a cenar.
Luis toma una tortilla. Ana come un poco de frijoles.
Yo miro a todos en la mesa.
—Me gusta estar aquí —digo.
—Y a nosotros, contigo —dice Ana.
Comemos juntos. Hablamos del café, del mercado y del perro.
En mi casa hay una silla y muchas bolsas. Aquí hay una mesa con comida y amigos.
Las tazas están juntas. Los amigos también.
Rosa me da más pan.
El perro está bajo mi silla. Hay sitio para todos.