Es miércoles. La luz entra por las grandes ventanas.
Pablo pone los pescados en su mesa.
—Uno, dos, tres. Todos aquí.
Mira el pasillo. Después mira una caja.
El gato naranja está detrás de la caja.
Pablo mira al gato todos los días. El gato mira y espera.
Cuando Pablo mira a un cliente, el gato camina.
Pero ¿dónde duerme? Pablo no lo sabe.
—Buenos días, Sol —dice Rosa.
—¿Sol? —pregunta Pablo.
—Sí. Es naranja, como mis naranjas.
Sol mira a Rosa. Después mira las manos de Pablo.
—Tiene un pescado y un paño rojo —dice Pablo.
—Y tiene hambre —dice Rosa.
Inés llega con pan.
—Buenos días, Pablo. ¿Quieres pan?
—Sí, gracias. Pero el gato quiere mis pescados.
Inés vuelve a su mesa y deja el pan.
—Tiene pescado. Quiere pan para comer —dice Inés.
Sol salta a la mesa. Abre la boca y toma un trozo pequeño.
—¡Mi pan! —dice Inés.
Sol baja al suelo con el pan.
Pablo mira a Rosa.
—Un pescado, un paño rojo y un trozo de pan.
—Tiene muchas cosas —dice Rosa.
—Quiere una mesa —dice Inés.
Inés ríe muy fuerte. Rosa también ríe.
Pablo sigue a Sol. Camina despacio.
Sol camina despacio también.
Pablo para. Sol para.
Pablo da dos pasos. Sol da dos pasos.
Rosa mira a Pablo. Después mira al gato.
—Uno, dos. Uno, dos —dice Rosa.
—Rosa, por favor. Quiero ver dónde está su casa.
—Pues camina. El gato espera.
Pablo camina. Sol camina.
Pablo para. Sol mira hacia atrás.
—No, Sol. Mira las cajas, no mis zapatos —dice Pablo.
Sol tiene el pan en la boca. Está muy tranquilo.
Pablo se pone detrás de una caja grande.
No ve a Sol. Espera.
Rosa mira al suelo.
—Pablo, tus zapatos.
Pablo mira sus zapatos. La caja no tapa los zapatos.
Sol también mira los zapatos.
—Miau.
—Sí. Estoy aquí —dice Pablo.
Una mujer está junto al puesto de pescado.
—Perdona. Quiero dos pescados.
—Sí, un momento —dice Pablo.
Vuelve a su mesa. Cuenta los pescados.
—Uno, dos. Aquí tiene.
Después mira el pasillo. Sol no está.
Más tarde, Inés mira su mesa.
Levanta un paño. Mira debajo del pan.
—¿Dónde está mi cuchara?
—¿Qué cuchara? —pregunta Pablo.
—Una cuchara pequeña. Siempre está aquí. Pero ahora no está.
Pablo mira detrás de la caja.
—Un pescado, un paño rojo, pan y una cuchara.
—Ya tiene todo para comer —dice Inés.
Pablo escucha un sonido: clin, clin.
Es un sonido de metal.
Hay unas cajas junto a una mesa vacía.
Pablo mira la mesa. Después mira las cajas.
—¿Sol? ¿Tienes la cuchara?
Hay un ruido detrás de las cajas. Pablo escucha.